SILVIA_PERFIL

SILVIA AYERRA

San Martín de Unx, 1985.

Fotógrafa, artista visual y facilitadora especializada en Pedagogía Visual e Imagen Terapéutica. Diseña y coordina procesos de intervención social a través de la fotografía, utilizando la imagen como herramienta de expresión, participación y transformación social.

Desarrolla proyectos participativos con mujeres, jóvenes migrantes y personas con discapacidad, centrados en la recuperación de memorias individuales y colectivas, la construcción de relatos comunitarios y el fortalecimiento de la identidad. Ha colaborado con áreas de igualdad, museos, festivales y centros educativos.

Entre sus proyectos destacan Hijas del Barrio (Bilbao, 2021), Territorios Loturak y Loturak Oinez (Bilbao, 2022), El cuerpo expandido (2022), la residencia internacional AADK Spain con Memoria del Cuerpo y del Territorio (2023) y Voces y Miradas (2023–2024), desarrollado en Navarra con el apoyo del programa Innova de Fundación “la Caixa” y Fundación Caja Navarra.

Paralelamente desarrolla el proyecto artístico Diente de leche, junto con su tío Jose Antonio Muruzabal, quien tiene una discapacidad funcional. Este trabajo ha sido reconocido con diversos premios nacionales, como Encuentros Fotográficos de Gijón, Basquedok Festival, OnPhoto Soria, Seminario de Fotografía y Periodismo de Albarracín, Patata Festival y Baffest. Y finalista en convocatorias como PhotoEspaña, Revela’T, Fotocolectania y We Are Photo.

EXPOSICIÓN
DIENTE DE LECHE

Inauguración: Sábado 7 de noviembre | 20:30 h
Sala: Nueva sede de la Agrupación Fotográfica Extremeña
Visitas guiadas: 11, 18 y 25 de noviembre a las 20:00 h

 

Este proyecto es un trabajo documental en el que a través del vínculo con mi tío José Antonio hago una reflexión sobre el paso del tiempo, la condición humana, la inocencia y la pérdida de bondades en la edad adulta. Un paseo por la memoria desde los márgenes. Escuchando nuestras conversaciones, exploro los límites entre lo real y lo ficticio creando un imaginario visual fantástico.

José Antonio tiene 78 años y una discapacidad funcional no catalogada. Con el paso del tiempo he ido observando como su comportamiento cambiaba, convirtiéndose en una persona más vergonzosa, cohibida e incluso miedosa. He identificado momentos en los que ha vivido emociones que le han bloqueado, circunstancias que podían darse por un exceso de control externo sobre él, o por el propio paso del tiempo y las consecuencias que esto ha tenido en su cuerpo, como su baja movilidad o su ceguera.

Busco dar una visión más certera de la condición de dependencia, evidenciando que lo más importante que necesitamos todas las personas es el acompañamiento y las alianzas. Huyo de los patrones donde socialmente se sitúa la otredad, retratando a un sujeto agente de su propia vida, sin desposeerle de su personalidad, sus gestos o sus pensamientos. Diente de leche tiene una misión sanadora, ya que a través de todo el proceso ambas desarrollamos una mayor expresión emocional, y podemos ser más libres y felices dentro de la condición que nos ha tocado vivir a cada una.

Silvia Ayerra con José Antonio Muruzabal.

CHARLA
DIENTE DE LECHE, UNA HISTORIA DE CUIDADOS Y ALIANZAS

Sábado 7 de noviembre a las 11:00 h
Sala: Montesinos, 22 (Auditorio)
Duración: 45 minutos

 

Este proyecto nace del vínculo entre la autora y su tío José Antonio, un hombre de 78 años con una discapacidad no catalogada. A través de conversaciones, recuerdos y gestos compartidos, Silvia Ayerra reflexionará sobre el paso del tiempo, la condición humana, la inocencia y la pérdida de ciertas bondades en la edad adulta.

Entre lo real y lo ficticio, el proyecto construye un imaginario visual íntimo y sensible, donde la fotografía se convierte en un espacio para pensar la dependencia desde otro lugar: no como carencia, sino como una realidad atravesada por el acompañamiento, las alianzas y el cuidado.

Diente de leche sitúa al retratado como sujeto activo de su propia vida, respetando su personalidad, sus emociones y su manera de estar en el mundo. Una charla con una clara dimensión sanadora, donde el proceso creativo se convierte también en un espacio de libertad compartida.