Ricardo Martínez Teodoro, foto Juan Carlos Vidarte Rebollo

RICARDO MARTÍNEZ TEODORO

COMISARIADA POR EL CDIEX

Badajoz, 1912.

Ricardo Martínez Teodoro fue un fotógrafo ambulante nacido en Badajoz que recorrió numerosos pueblos de Extremadura, como Olivenza, Talavera la Real, Zafra, Montijo y Almendralejo, capturando retratos e instantáneas con una sensibilidad especial. Se desplazaba en su Vespa, alojándose en fondas y revelando sus fotos en habitaciones improvisadas como laboratorio. Su estilo de vida, marcado por hábitos naturistas y fe no acorde con las normas del momento lo convirtió en una figura singular en la España rural de finales de los años 50, un período de cambios debido a la emigración y el desarrollismo. Ricardo Martínez Teodoro encontró en la fotografía un medio de sustento que le permitía mantener su independencia. Sin embargo, un giro del destino lo obligó a vender todo su material fotográfico y su archivo de negativos a Emilio Vidarte Camiña antes de emigrar a Barcelona. Su legado, compuesto por más de siete mil quinientos negativos, fue posteriormente recuperado por Juan Carlos Vidarte Rebollo, quien lo cedió al Ayuntamiento de Olivenza. Gracias a esta colección, el Museo Etnográfico Extremeño González Santana organizó la exposición Retrato de un Pueblo entre 2004 y 2010, mostrando escenas del trabajo y el ocio en Extremadura a través de sus imágenes.

EXPOSICIÓN
EL BADAJOZ DE LOS CINCUENTA EN EL FONDO RICARDO MARTÍNEZ TEODORO

Inauguración: Jueves 5 de noviembre | 19:00 h
Sala: Montesinos, 22 (planta 1ª - sala pequeña)
Duración: Del 5 al 30 nov.

La exposición reúne una selección de fotografías pertenecientes al fondo fotográfico de Ricardo Martínez Teodoro, albergado en el Centro de la Documentación y de la Imagen de Extremadura (CDIEX) de Fundación Caja Badajoz. Realizadas durante la década de 1950 en distintos espacios de ocio y celebración de la ciudad de Badajoz. Las imágenes ofrecen una mirada cercana a la sociedad acomodada pacense de mediados del siglo XX y a uno de los espacios de encuentro y sociabilidad más representativos de la ciudad.

A través de estas fotografías es posible observar a sus protagonistas en diferentes momentos de ocio y reunión, acercándonos a sus formas de relacionarse, su indumentaria y las costumbres propias de una época. Más allá de su valor documental, las imágenes permiten recuperar la memoria de un espacio y de una sociedad en transformación, mostrando rostros, escenas y formas de vida que forman parte de la historia reciente de Badajoz.

La muestra pone así en valor el patrimonio fotográfico conservado en el CDIEX y su importancia como fuente para conocer la memoria social de Extremadura.